LogoTVNOTAS
Alfredo Adame saca de su testamento a sus 3 hijos varones
Espectáculos México
04 de Agosto del 2020 por Méndez y PalMer / Foto: Julio Vega

Alfredo Adame saca de su testamento a sus 3 hijos varones

Desde hace mes y medio, la heredera universal es su hija Vanessa.

Los problemas para Alfredo Adame, de 62 años, no terminan, tanto con su exesposa Mary Paz Banquells, de 50, y ahora con sus hijos: Diego, de 29, Alejandro, de 26, y recientemente con Sebastián, de 21, quien aseguró hace unos días que su papá se portó grosero y que además dejó de pagarle la universidad.
Platicamos con el primer actor y nos hizo fuertes confesiones: 
 
Los problemas para Alfredo Adame, de 62 años, no terminan
 
-Alfredo, vemos que has sido tajante en la separación de tus hijos...
“Lo que pasa es que en realidad, después de 25 años de matrimonio, un día me harté de que sólo me estuvieran usando, de que Mary Paz les ha estado lavando el cerebro para echármelos en mi contra”.
 
-Poco a poco te has alejado de ellos...
“Así es. Vino la separación de su mamá y al año, Diego decidió tomar el camino de irse de su parte, atacarme y todo, hasta que le puse el alto y lo corrí de mi casa. Se quedaron Alejandro y Sebastián, y después de otro año me di cuenta de que para lo único que servía su papá era para que estiraran la mano y: ‘Dame para el celular’ y ‘Dame para la colegiatura’ y ‘Dame para la gasolina’, pero nunca me dijeron: ‘Pa’, ¿cómo estás?’, ‘¿Quieres que vayamos a algún lado?’, ‘Te acompaño’; su único interés era monetario”. 
 
-¿Te has sentido abandonado? 
“Sí, totalmente. Desde el momento en que empezó la separación me sentí agredido, me hacían el feo, me sentí humillado; estaba en mi cuarto y subían a decirme que se iban a Coyoacán a cenar con la mamá y aquí me quedaba como un perro, solo; los domingos iban a casa de su tía Rocío y me dejaban solo. Y luego con lo que me han salido mis hijos”. 
 
Los problemas para Alfredo Adame, de 62 años, no terminan
 
-¿A qué te refieres? 
“Cuando mis hijos se fueron con su mamá, no volví a saber de ellos hasta mes y medio después; de pronto Sebastián me daba alguna llamada esporádica, pero no más... yo les decía que también tenían papá. Cuando se fueron, les pedí que no se distanciaran de mí”. 
 
-¿Qué más ha pasado?
“Después inició la pandemia del Covid-19, un domingo vinieron y estaba una cartera con mi INE, mi tarjeta del banco, la licencia. De repente se fueron y la carterita y todo desapareció... ¿y qué pasó?, yo decía: ‘O aquí hay puertas a otra dimensión o qué pasó’, y empecé a atar cabos”. 
 
-¿A atar cabos? 
“Sí, de lo que me decía mi chofer, don Agus. Me dijo que cuando yo no estaba en casa, mis hijos venían y se llevaban cosas a escondidas”.
 
-¿Es en serio? 
“Al parecer, así es. Hace seis meses yo tenía mi pasaporte porque me iba a ir a Estados Unidos, era domingo en la tarde y me vi con  mis hijos, pero teníamos flojera de salir, pedimos pizza, vimos la tele y empecé a preparar mis cosas; cuando se fueron, comencé a buscar el pasaporte y estaba como loco porque no apareció y tuve que ir a sacarlo de nuevo”. 
 
 
-¿Le dijiste algo? 
“Les pregunté por las cosas y dijeron que Sebastián se había llevado unas; le dije que no tenían porqué robarse nada: ‘Avísame, no vengas a escondidas’”. 
 
-Continúa... 
“Caí en la conclusión de que estos muchachos seguían operando a través de la mamá; siguen sus pasos, me empecé a sacar de onda y les cerré la llave económica. Les dije que qué pasaba, por eso ahora Diego dice que le dejé de pagar la universidad, pero esto fue hace tres meses, no seis, por eso me hice el pobre”. 
 
-¿Por qué dices que te hiciste el pobre?
“Igual que como Mary Paz, ya cuando vio que no podía seguir sacando dinero para mantenerse, ni a su familia, decidió largarse, bendito sea Dios, y fue el día más feliz de mi vida. Ahora me hago el pobre porque me harté de que mis hijos me están usando... lo único que me ven es cara de banco, de chequera”. 
 
-¿Qué les has dicho? 
“Hace cuatro semanas le dejé de contestar a Sebastián; vino y le dije que no quería saber de ellos, que yo no soy su papá, sino su chequera y que no quería nada, que no tengo porqué andar mendigando su cariño”. 
 
-¿Los amas? 
“Claro que los amo, son mis hijos, pero el chasco, desilusión y decepción me hizo reaccionar así”.
 
-¿Entonces para ti, ellos están influenciados por su mamá? 
“No, bueno... no influenciados, sino manipulados, y la razón final de esto es como la historia de la película Como agua para chocolate, la historia de ‘Tita’; la mamá los tiene como botín de guerra, como moneda de cambio, ¿para qué?, para que vean por ella en la vejez”. 
 
Los problemas para Alfredo Adame, de 62 años, no terminan
 
-Sebastián dijo que lo ofendiste por subir fotos de él con su novio y a ti te empezaron a atacar en redes; ¿qué fue lo que pasó?
“Cuando viene lo de Sebastián, que el estúpido de Carlos Trejo dijo que tenía un hijo homosexual, ustedes cubrieron mi nota; yo lo sabía un año antes, ese tema ya estaba arreglado. Le dije que si alguien hablaba mal de él, yo le rompía el hocico a quien fuera”. 
 
-¿Entonces?
“Yo nunca he sido homofóbico, respeto a la comunidad, tengo amigos de todo, soy un ser universal; mi papá me dijo que el respeto al derecho ajeno es la paz.Y luego, hace una semana vino una estúpida reporterilla de Ventaneando, le hizo a Sebastián una entrevista malintencionada, y yo le había pedido a él que con su tema de noviazgo fuera cauto, discreto y reservado, porque lo van a tomar como arma para molestarme, y así fue”.
 
-¿Luego? 
“Me molesté muchísmo. Le dije que no era hijo de cualquiera, sino de Alfredo Adame. Decidí deslindarme de esa familia, que lo único que me ha traído son cosas malas”. 
 
-Sebastián declaró que su mamá le pidió que te apoyara porque la soledad te está volviendo loco...
“Ésa es una gran mentira y te voy a decir por qué: porque Mary Paz Banquells y esa familia no tienen escrúpulos... son gente baja, vil, gente sucia, eso no lo pudo haber dicho la mamá, yo la conozco”. 
 
Los problemas para Alfredo Adame, de 62 años, no terminan
 
-¿No te da miedo quedarte solo? 
“Claro que no, en absoluto; yo desde los 17 años viví solo, disfruto mi soledad. El día que se fue de la casa la mamá de estos muchahcos, fue el día más feliz de mi vida, pero cuando ellos se fueron sí me dio tristeza”. 
 
-¿En verdad sientes que Mary Paz los está manipulando? 
“Claro, ése fue su objetivo toda la vida. A los 10 años de matrimonio me la agarré en una de las 200 cosas perversas que hizo y le dije que era divorcio y que le iba a quitar a los niños, ¿y sabes lo que dijo?”
 
-¿Qué? 
“‘Tú me los quieres quitar, y primero los mato y luego me suicido’”. 
 
-¿No te dio terror? 
“Sí; sentí desilusión, decepción y, sobre todo, el pavor que me dio su respuesta. A lo largo de 15 años me lo dijo cinco veces más y también me lo dijo frente a mi chofer, así que decidí hacer el papel de papá idiota para proteger a mis hijos”. 
 
 
-¿Sientes decepción de que tus hijos no estén a tu lado?
“Siento decepción, tristeza, todo, pero no lo siento porque no estén a mi lado, sino porque se segregaron, me discriminaron, porque me botaron como si fuera yo un perro, porque me sentí usado. Sé que los hijos a los 18 años se van o a los 20. Si viene el divorcio, ¿qué? Siempre he pensado que es mucho más importante la madre que el padre, sobre todo en la educación, para mí era muy lógico. No quería que fuera un motivo de distanciamiento, se los lleva porque siempre fue su target, su moneda de cambio y su motín de guerra, tener a los hijos de su lado”. 
 
Los problemas para Alfredo Adame, de 62 años, no terminan
 
-Qué lamentable... 
“Entonces lo que a mí me decepcionó fue que me di cuenta claramente de que simplemente me habían usado, que era su chequera, su cuenta de banco, el proveedor que les daba todo, y me cansé de andar mendigando el cariño de mis hijos”. 
 
-¿Puede haber algún arreglo? 
“Ahorita no, no te quiero decir en un mes, no hay arreglo, estoy muy dolido. Lo dijo Diego, burlándose: ‘Mi papá está dolido’, pero, ¿cómo no voy a estar dolido?, me traicionaron, fueron deshonestos, me utilizaron”. 
 
-¿Por eso decidiste quitarles el apellido? 
“Así es, la verdad yo considero que son unos malagradecidos”. 
 
-Tu hija Vanessa, ¿qué te dice?, ¿ella está a favor tuyo?
“Mi hija es mi amor y es a quien voy a consagrar mi vida; a Vanessa la amo, la adoro, amo a mis nietos, ella viene a comer conmigo los domingos o voy yo a su casa. Me habla entre semana, platicamos, me aconseja, es mi ángel de la guarda. Y sobre qué opina: ‘Haces bien, papá. Son unos malagradecidos’”. 
 
-¿Vanessa será la única en tu testamento? 
“Claro que sí, ella ya figura en él, es a la única que quiero ver, es a la única a la que quiero que esté en mi vida. Si Alejandro quiere, que venga a tocar la puerta de mi casa a hablar conmigo; Sebastián y el otro, no, no quiero saber nada de ellos”. 
 
Los problemas para Alfredo Adame, de 62 años, no terminan
 
-¿Ya cambiaste tu testamento o desde cuándo lo pusiste a favor de tu hija?
“Sí, lo hice aproximadamente hace un mes y medio; y ya no aparecen ninguno de mis hijos varones, la heredera universal es Vanessa”.

-O sea, ¿de todas tus propiedades y cuentas bancarias?
“Así es, ella es quien se queda con todo; la otra familia no recibirá nada, ni mis hijos”. 
 
-¿Ya estás cansado de toda esta situación? 
“Estoy harto de esa familia y de todo lo negativo que me han provocado. Ya se les acabó la gallina de los huevos de oro, el estúpido que les dio todo, aparte de la vida, amor, cariño, respeto y riqueza”. 
 
-¿Podrías llegar a un arreglo con tus hijos? 
“No hay ningún arreglo, no pienso en eso; ya no quiero saber nada de esa familia. No acepto ninguna disculpa de nada, lo único que acepto es que Alex venga y hable conmigo. No tendrá que pedirme disculpas, sino que venga a hablar conmigo”, finalizó. 
 
Los problemas para Alfredo Adame, de 62 años, no terminan