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Abigail Cesia.
Gente Ejemplar
07 de Diciembre del 2016 por @TVNotasmx / Foto: Facebook
Indigente llega a cafetería pidiendo dinero y ¡consigue algo mejor!

La dueña vio en él algo bueno y le hizo una oferta.

Abigail es dueña de un café.

Un indigente que vagaba por la calle Lake, en Minneapolis, Estados Unidos, entró al Abi’s Cafe para pedir un poco de dinero, pero obtuvo más de lo que esperaba. 
 
 
La dueña Abigail Cesia, de 25 años, le preguntó: "¿Por qué no tienes trabajo? Sabes que nada es de a gratis ¿verdad?"
 
Y con la cabeza inclinada hacia abajo, el hombre llamado Marcus le contestó “Tengo muchos delitos graves y nadie quiere contratarme, así que regresé a las calles y consigo dinero de la única manera que conozco, robándolo o pidiéndolo”.
 
Abi's Cafe
 
A pesar de la respuesta, Abigail sintió una punzadita en el corazón y decidió ofrecerle trabajo a Marcus lavando platos.
 
Él con una gran sonrisa en la cara respondí que sí, que haría cualquier cosa por comida.
 
 
Antes de que Marcus se pusiera a trabajar, Abigail le ofreció un sandwich, él comió la mitad y la otra mitad la guardó, salió corriendo y se la dio a una indigente que estaba en la calle. 
 
El hombre regresó para trabajar dos horas lavando platos, el tiempo que Abigail podía pagarle, al terminar se fue y al siguiente día, Marcus volvió a la misma hora para trabajar.
 
 
Durante las siguientes semanas, Marcus se presentó todos los días a trabajar sus respectivas dos horas y Abigail pensó en darle el puesto permanentemente.
 
Marcus es indigente.
 
“Si los restaurantes y las empresas no hacen nada para ayudar a los menos afortunados, entonces se convierten en parte del problema” asegura Cesia.
 
 
Abigail compartió la historia de Marcus en Facebook para animar a otros a darle una mano a los extraños, y la publicación ha sido compartida más de 50 mil veces acumulando más de 7 mil comentarios.
 
 
Marcus ha vivido en la calle desde los 16 años y aún le queda un largo camino por recorrer para cambiar su vida, será difícil para él dejar cualquier adicción.
 
 
Por ahora, su jefa toma el 10 por ciento del sueldo de Marcus para guardarlo y así él aprenda a ahorrar.
 
“Mucha gente me dice que he sido una bendición para él, pero en ese momento era yo la que necesitaba una bendición” afirma Abigail.
 
KP